11 de abril del 2026
El Perú ha demostrado disciplina macroeconómica en el pasado, pero hoy enfrenta desaceleración, baja inversión privada y deterioro de confianza.
Sin estabilidad macro, ninguna reforma sectorial prospera.
El equilibrio fiscal no es ideología. Es condición de soberanía.
Crecer sostenidamente exige reglas claras, previsibilidad y reformas estructurales coherentes.
Orden macroeconómico para competir
La estabilidad macro requiere:
- Disciplina fiscal responsable.
- Reducción progresiva del déficit.
- Deuda pública sostenible.
- Independencia técnica del BCR.
- Entorno pro-inversión estable.
El crecimiento no nace del gasto desordenado.
Nace de confianza, inversión y productividad.
Una política macro coherente:
- Reduce riesgo país.
- Atrae capital.
- Fortalece moneda.
- Protege empleo.
Estabilidad no es inmovilidad.
Es base para crecer.
La otra cara
¿Austeridad o expansión inteligente?
Ajustar sin visión frena crecimiento.
Expandir sin disciplina genera crisis.
El equilibrio exige:
- Inversión pública eficiente.
- Priorización estratégica.
- Control del gasto corriente improductivo.
Confianza como activo económico
La confianza no aparece en el presupuesto.
Pero define:
- Tipo de cambio.
- Tasas de interés.
- Decisiones empresariales.
Cuando el liderazgo es coherente, la economía responde.
AFORISMOS
- Estabilidad fiscal protege futuro.
- Confianza impulsa inversión.
- Crecer exige disciplina.
- Deuda responsable fortalece soberanía.
- Inversión privada genera empleo.
- Riesgo país refleja liderazgo.
- Productividad supera gasto improductivo.
- Previsibilidad reduce incertidumbre.
- Macro ordenada sostiene reformas.
- Estabilidad es competitividad.
Propuestas
- Regla fiscal reforzada con transparencia trimestral.
- Plan de reducción progresiva del déficit.
- Blindaje institucional del BCR.
- Revisión integral del gasto corriente improductivo.
- Agenda nacional pro-inversión 2026–2030.
- Indicadores públicos de sostenibilidad fiscal.
- Compromiso político de estabilidad macro multipartidario.